29 octubre 2010

¿Por qué?

Elegimos nuestro camino a lo largo de interminables estanterías seleccionando este o aquel volumen por ninguna razón claramente discernible: por la cubierta, por el título, por un nombre, por algo que aliguien dijo o no dijo, por una corazonada, por capricho, por error, porque creemos que podemos encontrar en ese libro un relato, un personaje o un detalle determinados, porque creemos que fue escrito para nosotros, porque creemos que fue escrito para cualquiera menos para nosotros y queremos saber por qué hemos sido excluidos, porque queremos aprender, o queremos reír o queremos entregarnos al olvido.

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Alberto Manguel en La biblioteca de noche.

22 octubre 2010

The Wall


Como han podido observar, desacelero el ritmo.
No, no siempre tengo tiempo para todo lo que tengo/debo/me gustaría hacer, como algunos creen. Que cada uno interprete la imagen a su gusto, pero no es casual que la use en este momento.

Quizá les cuente algo sobre el Bookcamp, les traiga noticias de cómo anda la traducción que empecé de un artículo sobre libros ilustrados de Shaun Tan, vuelva a hablar de cómics (que tenemos olvidados desde el verano), o deje caer algún vídeo/cita/imagen/recomendación de vez en cuando.

No cuelgo el "cerrado por vacaciones", pero casi.

Mientras tanto, aprovechen para leer.
Se aceptan sugerencias :-)

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Foto de klaroen, tomada en la Holland Papier Biënnale 2010. Diseño de Anouk Kruithof.

18 octubre 2010

Lo que más me gustaba

era que me contaras un cuento en la cama. ¿Te acuerdas?
- Malva - decías -, ¿cama y cuento?
Oír esas palabras era lo mejor del día, lo mejor de la vida.
Me acostaba.
- ¡Malva! - gritabas desde el pasillo -, ¿los dientes?
Me levantaba y me los lavaba. Y me los habría pintado de azul si hubiera hecho falta. Me los lavaba, y tan deprisa como era capaz: me esperaba un cuento.
Tú, mamá, cogías el libro; tengo esa imagen grabada, el momento mágico en el que abrías el libro y carraspeabas un poco. Yo cerraba los ojos y abría los oídos, en cuanto oía tu carraspeo. Empezabas a leer y me metía en el cuento poco a poco, como en el mar en verano a la hora de la siesta.

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Leo estos días, además del interesante número 322 de Quimera (que me está obligando a googlear cada vez que me topo con un libro que me gustaría leer, con alegrías y decepciones), un buen montón de libros infantiles. Cama y cuento, de Gonzalo Moure, ha sido uno de los mejores. Un libro que debería ser lectura obligada para todos los padres.

15 octubre 2010

11 octubre 2010

Prensa, crítica y edición

El pasado lunes 4 de octubre estuve en la mesa redonda “La prensa, la crítica y la edición. ¿Información cultural o promoción editorial?” en el ciclo “El oficio de editar: de Carlos Barral a nuestros días” del Caixaforum de Barcelona.

A la mesa, moderada por Malcolm Otero Barral, se sentaron cuatro pesos pesados de la crítica literaria de nuestro país: Ignacio Vidal Folch (escritor, crítico y periodista), Winston Manrique (responsable de la sección literaria de Babelia), Ignacio Echevarría (crítico y editor) y Félix Romeo (escritor, crítico y periodista).

Dentro de los estudios culturales, y más concretamente literarios, el tema de la crítica es quizá uno de los que me parecen más interesantes, probablemente porque es una actividad que realizo con bastante asiduidad (especialmente la crítica de literatura infantil, tanto en el blog de la librería Al·lots – El petit príncep como, desde hace un par de años, en la revista de LIJ catalana Faristol). Saber cómo otros críticos enfocan su trabajo es algo que de vez en cuando siento la necesidad de conocer, sobre todo porque personalmente tengo muchas dudas sobre “tot plegat” y necesito saber si son compartidas, si debería preocuparme por alguna otra cuestión, si debería cambiar radicalmente de postura y realizar mi labor crítica desde otro ángulo... Digamos que escuchar (o leer) las reflexiones de otros críticos sobre su trabajo me remueve un poco las entrañas para no quedarme estancada, volver a motivarme, y refrescar mi acercamiento a esta actividad (la crítica puede convertirse en una labor bastante tediosa; es muy fácil dejarse llevar por la inercia, especialmente cuando haces crítica por escrito de manera habitual, a un libro o dos por semana). Por eso disfruté tanto de la sesión en el Caixaforum del otro día, o de las jornadas anuales de formación de críticos que organiza la revista Faristol y por las que estoy infinitamente agradecida.

La charla del lunes fue sumamente interesante. La combinación de personalidades sentadas a la mesa prometía ser sino explosiva al menos sí polémica (y lo fue, claro); la verdad es que no paré de tomar notas de algunas de las “sentencias” que me parecieron dignas de ser titular de los suplementos culturales de la semana:

“No se pueden hacer críticas arriesgadas en 15 líneas de texto” (Vidal Folch)
“El periodismo cultural se limita a hacer de altavoz de la industria editorial” (Echevarría)
“Si no sales en Babelia no existes” (Romeo)
“Da igual lo que digas: la crítica es totalmente irrelevante” (Romeo)
“En España sólo se puede criticar el fútbol, la televisión y, un poco, la política” (Romeo)
“El que gana, sale; el segundo no” (Romeo, refiriéndose a la masiva presencia de best-sellers en los suplementos culturales).
“La búsqueda del lector es una farsa” (Echevarría, refiriéndose a la supuesta motivación de la prensa cultural de fomentar la lectura).

"¿Por qué es mejor leer que ver la tele? Hay mucho más talento en según qué series de televisión que en la mayoría de la literatura que se publica hoy en día" (Echevarría)
“Los que ejercen la crítica en Internet aspiran a hacerla en los medios escritos” (Romeo)
“Internet no está generando nada diferente a lo que ya existe en papel; nadie está dispuesto a arriesgar nada” (Romeo)
“No puede ser que al mismo crítico le gusten las novelas de Arturo Pérez-Reverte y de Enrique Vila-Matas” (Romeo)


Leyendo todas estas citas (no todas son textuales; si algún aludido quiere rectificar, adelante) puede uno hacerse a la idea de por donde fueron los tiros a lo largo de las casi dos horas (entre tertulia y preguntas del público) que duró el acto. Por lo general, el tono fue bastante pesimista (y Winston Manrique, que parecía quizá el más optimista del cuarteto, quedó eclipsado por la fuerza de Romeo y Echevarría), y la crítica como conjunto recibió un par de palos también del público en la ronda de preguntas. A la salida y comentando la jugada con mi pareja, que me acompañó al acto, nos preguntamos también si la crítica tiene futuro como mediadora entre lectores y libros en un mundo en el que las recomendaciones de las comunidades de lectores como aNobii (en las que puedes encontrar personas a las que les hayan gustado los mismos libros que a ti y ver qué otros libros han valorado positivamente para buscar nuevas lecturas, con la ventaja además de que ellos no se limitan a las estrictas novedades editoriales) y en el que, como dijeron también en la mesa, los suplementos culturales o son calcos de los catálogos de novedades o proponen unas reseñas tan breves que a duras penas puede uno hacerse a la idea de si el libro vale o no la pena o de su temática (si el crítico hace crítica de verdad, sabremos si el libro le pareció bueno o malo pero no nos enteraremos de su temática; si el crítico es más bien reseñista, nos enteraremos del argumento pero no de su opinión sobre el libro...). Llegamos a la conclusión de que probablemente no, y nosotros (que nos consideramos buenos lectores) somos un buen ejemplo de ello, pues pocas veces recurrimos a la crítica (ya sea en revistas, suplementos literarios o internet) para decidir sobre la lectura (o no) de un determinado libro.

Pero, a pesar de que podría uno haber salido de allá con un “lo dejo” por bandera, el efecto fue más bien el contrario: precisamente porque la situación está tan chunga, hacen falta personas que ejerzan la crítica con rigurosidad e independencia. Quizá los lectores no nos hagan ni puto caso, pero no por eso vamos a dejar de denunciar que se publique según qué basura ni de alabar los esfuerzos de autores, ilustradores y editores por arriesgarse y sacar al mercado productos que realmente valen la pena. Eso sí, que solo nos quedará el derecho a la pataleta como los últimos monos de una industria que sea probablemente la menos apreciada de nuestro país (la cultural), parece casi inevitable...

08 octubre 2010

Albert Serra, Cervantes y yo




Mi granito de arena para este proyecto.
Si se animan, no tarden mucho en hacer su aportación, pues parece que no falta demasiado para terminar la lectura...

No estoy del todo segura de que vayan a "aprobar" mi fragmento, pero me hacía gracia hacer una versión de una versión del Quijote, aunque sea cutre sobremanera. Si no han visto "Honor de cavalleria", de Albert Serra, deberían buscarla. Mientras, pueden ver el vídeo original (el que he grabado cámara en mano mientras leía el fragmento que me ha tocado), aquí.

07 octubre 2010

Multiplicando

Y ya que estamos con los números, digamos que esta lista ha multiplicado por cuatro (o cinco, o seis, o diez...) mi lista de "libros sobre libros" pendientes por leer.

¡Gracias Martín!

06 octubre 2010

Números



En Librosfera estamos tan enfrascados en las letras, que a veces nos olvidamos de lo importantes que son también los números.

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¿Les había dicho alguna vez que Millás es uno de mis autores favoritos? Por aquí le hemos mencionado varias veces, así que puede ser que sí lo haya comentado alguna vez. ¿Mis favoritos? El orden alfabético - de vuelta a las letras - y Tonto, muerto, bastardo e invisible. En su página web pueden leer cientos de sus cuentos cortos, muchos de ellos publicados en El País.

El vídeo corresponde al nuevo libro pop-up de Marion Bataille, que esta vez se centra en los números en lugar de en las letras. Esperemos poder dar pronto las gracias - de nuevo - a Kókinos.

04 octubre 2010

A la hoguera con ellos...

... aunque solo sea virtualmente.

[Vía comunicación cultural y los elementos compartidos de Ilumi]

02 octubre 2010

Comentarios

He activado la moderación de comentarios.
Por primera vez en casi cinco años, alguien había dejado un comentario que no me ha gustado nada...

Pasen un buen fin de semana :-)

01 octubre 2010

Preguntas y respuestas (7)

Los yogures te gustan de pera o de melocotón? Es que, los dichosos siempre vienen juntos!
Qué pregunta más difícil... si me hubieras dicho si de fresa o de frambuesa, estaba claro (fresa, fresa), pero en el caso del tándem pera-melocotón, la verdad es que me da un poco igual. Te dejo escoger a ti :P

Quizá ya has hablado del tema, pero... ¿me podrías dar una recomendación sobre alguna monografía o ensayo sobre la historia de la literatura infantil y juvenil? Gracias.
Pues ahora voy a confesarme: no he leído ninguna historia de la literatura infantil propiamente dicha... He leído sobre todo muchos artículos (te recomiendo la revista CLIJ y la Bloc; la primera la encontrarás seguro en casi todas las bibliotecas; la segunda te será más difícil pero vale la pena buscarla), material en la web, y libros de promoción de la lectura, algunos con algún "ramalazo" teórico pero sobre todo orientados a lo práctico.
Para no dejarte en blanco, he consultado con una compañera que está estudiando un máster en literatura infantil y juvenil y, a pesar de que ella tampoco ha leído ningún manual "puro y duro" de historia de la LIJ, me ha dado un par de ideas:
- Cien libros para un siglo, del equipo Peonza (editado por Anaya en el 2004).
- Dentro del espejo: la literatura infantil y juvenil contada a los adultos, de Pep Molist (que no es propiamente una "historia de la LIJ", sino más bien un recorrido por algunos libros clave).
- Si lees catalán: Un i un i un... fan cent, de Teresa Duran y Marta Luna (un repaso a la historia de la LIJ de formato lúdico, a través de cien personajes clave).
Esta amiga también nos recomienda el diccionario de Luis Daniel González, "Bienvenidos a la fiesta" (el mismo título que su blog, que también te recomiendo), pero claro... es un diccionario, para consultas puntuales, no para leer de cabo a rabo :-)

he descubierto tu blog a través del de cronicas salemitas y me he hecho fan. donde está tu biblioteca? le pones alguna decoración especial?
Pues trabajo en una biblioteca grande de la Diputación de Barcelona, y hasta aquí voy a leer (la biblioteca concreta donde trabajo es uno de los secretos mejor guardados de Librosfera...).
Te diré que trabajo sobre todo en la sección infantil (echando muuuucho de menos la sección de novela), y que tenemos un montón de elementos decorativos:
- Sobre todo, libros: exposiciones temporales sobre alguna temática, novedades, libros especialmente vistosos (pop-ups, de gran tamaño, etc...), aunque también tenemos unos lápices de goma espuma, plafones de madera con personajes de cómic, y algún otro elemento decorativo. - Un plafón especial para el club de lectura infantil, donde colgamos siempre cosas relacionadas con el libro que hemos leído ese mes.
- El plafón de novedades recomendadas, que ahora lleva unos meses inspirado en uno de los cuentos de Agustín Fernández Paz en su libro "Lo único que queda es el amor" (el cuento de las citas de libros repartidas por la ciudad, pero en lugar de con citas con las portadas de los libros - para más detalles, tendrás que buscar y leer el libro :P)

Me gustaría saber si conoces alguna red social o grupo de trabajo que trate de aprovechar las redes sociales y las folksonomias para catalogar los libros. Si yo quiero libros en los que su acción transcurra en Venecia.
Sé del todo seguro que
Librarything lo hace, pero hay muchas otras redes sociales que es posible que lo hagan también. Puedes empezar por los enlaces de este post de Librosfera sobre el tema.

También algunas bibliotecas ponen en la catalogación de sus novelas, en el campo de materia, la ciudad en la que está ambientada, en el caso de que sea especialmente relevante para la historia (o de que el bibliotecario o la bibliotecaria que cataloga el libro detecte dicha importancia). En el catálogo de las bibliotecas de la Diputación de Barcelona, bajo la entrada de materia "Venecia - novelas", algunos de los títulos que aparecen son:
- Bajo la luz de la laguna, de Hanns-Josef Ortheil.
- El cocinero del Dux, de Elle Newmark.
- La cortesana, de Sarah Dunant.
- La otra Venecia, de Predrag Matvejevic.
... entre otros. Puedes realizar tú mism@ la consulta en http://sinera.diba.cat
Personalmente te recomiendo "La pasión", de Jeanette Winterson, también ambientada en Venecia (aunque no únicamente).

si tuviéses que elegir entre arrancar la primera página de un libro o la última, que elegirías.. el principio o el final de una histroria??
Con todo el respeto al resto de preguntas que me han hecho hasta ahora, creo que esta las supera a todas con creces!! He tenido que pensármelo mucho, y llevo un par de días dándole vueltas al asunto, porque además creo que la respuesta dice mucho de la persona... Vamos, que se podría decir que "hay dos clases de personas, las que preferirían perderse el principio de una novela, y las que prefererirían perderse el final". Yo creo que soy de las que preferiría perderse el principio, aunque bien puede ser que el primer párrafo sea el que mejor demuestre el tono de la novela, el estilo del escritor, etc... No puedo dejar de pensar en esas novelas que se cierran con un final espectacular en la última página, y solo pensar que podría estar perdiéndome algo de eso... creo que no me quitaría el sueño por las noches mucho más que pensar que me he perdido las primeras frases.
Me encantaría saber cuál es la opinión de los lectores de Librosfera al respecto :-)

¿Por qué no abres una cuenta en twitter? Digo, es una opción fabulosa para compartir y recibir información en referencia a los temas de Librosfera. Espero te animes :)
Gracias por la sugerencia, pero conozco Twitter y no lo uso de manera bastante consciente. La verdad es que hubo una cuenta de Librosfera en Twitter que no llegué nunca a utilizar por varias razones:
1) Falta de tiempo.
2) Quien quiera puede dejar un comentario en el blog, una pregunta aquí o incluso mandarme un correo, así que no creo que haga falta un canal más de comunicación.
3) Estoy en contra de los twits "acabo de poner esto en el blog". Igual que te haces seguidor de una cuenta twitter puedes hacerte seguidor de un blog y estar al tanto de los nuevos contenidos a través de tu lector de feeds o de los seguidores de blogger. Es el mismo sistema que con los twits (y detrás de todo, san RSS, aunque no todos sepan de qué va eso...). No voy a abrirme una cuenta de twitter solo para avisar de que acabo de publicar algo en el blog... Hay otras maneras de enterarse.
4) ... y además, hay otra gente que twittea lo que yo posteo. A día de hoy, casi todos los posts de Librosfera los twittea alguien (lo sé porque tengo un aviso para enterarme de cada vez que alguien twittea algo sobre Librosfera). Unos de los más habituales son @CirculolecRoma, así que si te interesa, siempre puedes hacerte seguidor de ellos y así enterarte de lo que posteo yo. Que yo esté en contra no quiere decir que el resto del mundo también lo esté!
Perdón por la parrafada, pero así aprovecho y queda explicado :-)

¿Qué libro te hubiese gustado escribir?
Tras mucho pensar (últimamente hacéis unas preguntas muuuuuy difíciles), creo que me quedo con "La historia interminable", de Michael Ende.

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