30 septiembre 2011

Sobre la crítica

En cuanto a la crítica, pienso que es una de las formas modernas de la autobiografía. Alguien escribe su vida cuando cree escribir sus lecturas. ¿No es la inversa del Quijote? El crítico es aquel que reconstruye su vida en el interior de los textos que lee. La crítica es una forma posfreudiana de la autobiografía. Una autobiografía ideológica, teórica, política, cultural. Y digo autobiografía porque toda crítica se escribe desde un lugar preciso y desde una posición concreta. El sujeto de la crítica suele estar enmascarado por el método (a veces el sujeto es el método) pero siempre está presente, y reconstruir su historia y su lugar es el mejor modo de leer crítica. ¿Desde dónde se critica? ¿Desde qué concepción de la literatura? La crítica siempre habla de eso.

Ricardo Piglia en Crítica y ficción (ed. Anagrama)
(vía Crítica de la crítica)

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El crítico debe opinar sin destripar, dejar que sea el público el que deguste y dicte el último veredicto. El crítico debe conocer antes que los demás, pero tiene la obligación de emitir su fallo con el adelanto de tiempo justo para que su profesión esté justificada, pero no tanto como para que el mortal olvide el objeto de la crítica en el intermedio. El crítico no puede pensar en el autor, pero se debe a las normas de respeto comunes al resto.
Al final, si la crítica es un arte, lo es independientemente de lo que critica. Los genios siguen siéndolo ya sean admirados, vapuleados o sumidos en el olvido, y sólo los más inteligentes y humildes saben extraer el oro de entre el lodazal. Mientras tanto, los críticos desinflan cada campaña de marketing que se cruza con su dominical. Entre el entusiasmo de unos y el espanto de otros, a nosotros nos queda decidir cuánto hay de verdad. Y en último término, ser críticos con quienes critican, en el mismo ejercicio de la opinión.

Pablo C. Reyna en La piel que critico: sobre el arte de opinar.
(Un artículo de Crónicas salemitas).

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Cuando encuentro reflexiones sobre la crítica me emociono.
La semana pasada, lo hice por partida doble...

28 septiembre 2011

26 septiembre 2011

Creer y, a la vez, no creer

No es tarea fácil cartografiar una novela. A menudo los paisajes imaginados me servían como distracción, para evadirme un poco de mi responsabilidad de cartografiar el mundo real en su conjunto. Sin embargo, la naturaleza lúdica de la actividad rebajaba el placer de la misma: en ningún momento dejaba de ser consciente de que estaba jugando a entretenerme con un trabajo insustancial, de ficción. A lo mejor leemos novelas para simultanear el gozo de la evasión con la certeza racional del engaño; en cualquier caso, a mí nunca se me ha dado bien gestionar a la vez la suspensión de la realidad y la irrealidad. A lo mejor hay que llegar a ser un adulto para poner en práctica de forma enteramente satisfactoria acrobacias mentales del tipo creer y, a la vez, no creer.

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Disfruté mucho con Las obras escogidas de T. S. Spivet. Es el tercer volumen de la colección Biblioteca Furtiva que leo, y les puedo asegurar que no será el último. Aunque, de momento, mi favorito ha sido sin duda Jasper Jones.

23 septiembre 2011

21 septiembre 2011

19 septiembre 2011

Libros con manos

Era, hasta donde me llega la memoria, mi primer libro con manos; manos fuertes que surgían de las páginas para atenazarme la garganta. El primer libro que me dijo: “Esto no es sólo entretenimiento; es vida o muerte”.

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Habla Stephen King.
¿Quieren saber a qué libro se refiere?
(Y, de paso, lean el texto entero: aunque no hayan leído el libro en cuestión, serán los diez minutos mejor invertidos del lunes)

16 septiembre 2011

Paper Runway

Porque a algunos nos gusta el papel no solo por lo que se puede leer en él... Paper Runway.

14 septiembre 2011

Distinguir el grano de la paja

Lo cierto es que esta es la batalla más difícil para la literatura de calidad. Una marea de mediocridad arroja cada año millares de nuevos títulos que amenazan con esterilizar el interés de los lectores o con fomentar el estereotipo, la moda, el didactismo y los valores más conservadores. Para leer estos libros tal vez sea mejor que los niños se dediquen a otra cosa. Ahora bien, si la literatura infantil de calidad también se beneficia de una industria editorial potente, es absurdo entretenerse en blasmar el nuevo contexto y en culpar a la industria multinacional. Más bien hay que dedicarse a ejercer la responsabilidad de una nueva crítica que permita distinguir el grano de la paja, aunque la paja venga ahora tan bien arropada por cuidadas ediciones y estrategias de venta. Y hay que establecer circuitos de complicidad entre todos los sectores para producir, detectar y promocionar el fragmento de la producción en el que estamos realmente interesados.

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De la ponencia de Teresa Colomer "La literatura infantil: una minoría dentro de la literatura".

12 septiembre 2011

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Hoy... de vuelta al curro. De vuelta a la biblio.
(Visto en el tumblr de la Chicago Public Library)

09 septiembre 2011

Avalancha

La llegada de Amazon está provocando una avalancha de noticias sobre el libro electrónico. Si les apetece enterarse un poco del tema...

- El destino del libro
- Un cliente esperado, pero no el único
- Amazon llega a España el 15 de septiembre
- Amazon desafía al sector del libro electrónico en España

Aunque yo estoy más con El llibreter: demasiadas preguntas y muy pocas respuestas...
¿Y vosotros? ¿Pensáis lanzaros como locos a comprar libros en Amazon?

07 septiembre 2011

Barro y vida



Es recuerdo.
Es biografía.
Es homenaje.
Es poesía.
Es ilustración.
Es cómic.
Es lucha.
Es sueño.
Es Miguel Hernández.
Es Literatura.

Es Me llamo barro, con texto de Pedro F. Navarro y dibujos de Miguel Ángel Díez, editado por Edicions de Ponent.Enlace

05 septiembre 2011

Un mundo de autómatas

Por eso, hay que repetirlo sin tregua hasta convencer de ello a las nuevas generaciones: la ficción es más que un entretenimiento, más que un ejercicio intelectual que aguza la sensibilidad y despierta el espíritu crítico. Es una necesidad imprescindible para que la civilización siga existiendo, renovándose y conservando en nosotros lo mejor de lo humano. Para que no retrocedamos a la barbarie de la incomunicación y la vida no se reduzca al pragmatismo de los especialistas que ven las cosas en profundidad pero ignoran lo que las rodea, precede y continúa. Para que no pasemos de servirnos de las máquinas que inventamos a ser sus sirvientes y esclavos. Y porque un mundo sin literatura sería un mundo sin deseos ni ideales ni desacatos, un mundo de autómatas privados de lo que hace que el ser humano sea de veras humano: la capacidad de salir de sí mismo y mudarse en otro, en otros, modelados con la arcilla de nuestros sueños.

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Del discurso de Mario Vargas Llosa al serle concedido el Premio Nobel de Literatura.

02 septiembre 2011